sábado, 22 de junio de 2013

DESPUÉS DE UN BUEN TIEMPO REGRESOA MÍ... CON MIS POEMAS JUNIO 23 / AÑO 2013

COMPARTO POEMAS

Nos pertenecía.
Aquella casa donde vivíamos, guardaba todos los recuerdos.
Allí, donde ha quedado tu mirada más pura, el inocente beso,
que nos encendió a los dos, los rostros abiertos al cielo y el
amor era tan bello y lo creíamos muy lejano. Nos pertenecía.
Volví a buscar sus ecos en la casa, descubriendo lo
que quedó en su crecida memoria, una magia única,
en pequeños remolinos, que tatuaron mis temblores
de dicha, como cuencos sagrados en la casa de oro.
Sin fecha gastada caía la llovizna, que teje y entreteje su música inigualable,
mientras leo lo escrito hace un tiempo, líneas, rayas, puntos, curvas que aún
respiran aunque soplen tantos vientos, se caigan los pasos en la memoria de
atrás, donde sumerjo mis pies en esa casa, donde desnudos recorrieron sus
galerías de silencios y las mañanas me sorprendían como si fuese un laberinto.
Un patio, un nogal pegado a sus raíces.
Mi memoria, un aleteo de pájaro, la vida.
Autora : Lidia Cristina Carrizo
2013-02-06
Grito de mujer
violencia de género
Recorres mis umbrales sombríos, como ave y
sobrevuelas, te adueñas de mi ser, mis entrañas.
En mi fértil tierra, del goce besado de mis hijos,
cuando tu amor encuentra blanco en mis entrañas,
vibrando, tus venas buscan mi amparo, yo, refugio.
Me despliego en la espesura de mis dioses perdidos cuando
el amor en que creía se derrama de golpe sobre mi cuerpo,
mi rostro, quemando con odio enajenado, pujando mis entrañas
cuando el golpe derramas sin tregua,hiriendo mis labios y escondo
las marcas ante todos, sin saber abrirme puertas,
mis pasos caen adormecidos en mi enredada noche.
Se entreabre mi martirio que desborda mi grito.
Mis ojos se agigantan, del desgarro en mi cintura
ensanchada milagrosa, mis entrañas y mi piel se
arqueaban quebrando el huracán ante el gesto de
la vida, cuando el amor se funde desbordando la furia
y me quiebras, y como pájaro que asustado huyes.
El amor queda como una sombra fría, endurecida,
y el hombre hiriente duerme en su siniestro brillo.
Mientras mi cuerpo de mujer, queda extendido
en el infierno y despierto con mi grito de Mujer!.
Autora Lidia Cristina Carrizo

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