lunes, 23 de septiembre de 2013

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                          LIDIA CRISTINA CARRIZO
 
 
 
LA PALABRA

Una frontera divide ecos, cánticos.
Se encienden lámparas en templos.
Precioso secreto en sus laberintos,
como una suerte de curioso
destino de las tardes de oro.

Un árbol añejo fija esa frontera
un ruiseñor, su eco en sus patios,
junto al aletear de su ávido vuelo,
o el río huidizo o un mágico tesoro.

Nada supieron de mi inagotable aventura de vivir.
Nada, del desnivel inesperado para la caída.
La Palabra, es la maravilla que me viste de dicha.

En los antepasados que se asoman.
Cuando crece el don inasible de las sombras,
donde azarosos rostros, van urdiendo la tragedia.

Cuando las fechas, mi memoria anclada,
o mis días, ceden a sus máscaras
perdurando y devorando el abuso de mis versos.

Entonces fluye, respira nuevos soles
sobre las cenizas de mis penumbras,
hasta el secreto, donde todo lo anuda.

En mi vigilia la Palabra inteligente,
misteriosa y silenciosa, resplandece.
Su luz brilla en este paredón, sosteniendo
valeroso, mi acto de ejecutar este poema!.



TRAMA

En otro espacio, donde lo absurdo parezca creíble.
En la trama de aparente dureza, embistiendo y
agazapado, el verbo descarga, el cansancio del deseo.

Las voces se pierden, en murallas sepulcrales.
La fase de la desmemoria, alimenta abismos,
configurando la escena, donde mueren posibles preguntas.

Mi orfandad de tibiezas, alborotan el dolor del vacío.
Mis labios no saben de ausencias, ni de su desnudez.
El silencio sepulta el fatídico misterio de esta trama.



Límite Nocturno

No basta un cielo abierto,
ni espíritus curiosos.
Ni el fantasma de la noche,
que anuncie en su reloj
el límite con la aurora.

Nocturno tentáculo
que resplandeces!..
que anudas y desanudas,
la llanura de mi tierra.

Borde nocturno de mis noches,
acude a mi trigo, a mi revelación.

Reflujo de amor, hasta la saciedad
de concebirte en mi tierra,
mis espacios verdes, frescos.

Máscara que cubre capullos de sexo,
vistiendo de emoción mi piel dsnuda!
Hasta pasar otra noche ...
de las interrogaciones!.



PALABRAS

Para que tus palabras
vuelvan a tener peso ...

Tendrás que vivir más años.
Tendrás que sufrir más penas.
Tendrás que romper más sueños.

Tendrás que sentir el raro
embeleso de la muerte
marchando en tus venas!

Y escribir más versos.
Sabiendo que todos los
términos son como el incienso ...

Dibujo en el aire, sonidos del viento
rompiendo el silencio de la tarde suave.

Piedras que se caen, en arroyo seco,
música de nada, simplemente ecos!.

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