Ese color ...
Dejè lugares, sin puertas, sin espejos.
No niego, no olvido, perdono.
Partes diversas, de un todo tan simple.
Lo precioso, lo contado de dìas cotidianos.
Memorias que han restado manifiestos,
de soles y cielos, que han partido a otros cielos.
Los mismos que hoy cruzo diariamente
aunque su maestrìa, aùn hoy, no me detenga.
Batalla inùtil, el que lo ignores, lo niegues.
¡Mientras lo recuerdes con la belleza de un poema!
¿Eres un dios ... un ser supremo?
Mientras existan memorias atareadas
que graben el corazòn de los humanos
nada podràs borrar de lo vivido,
aunque busques el revès de nuestra historia.
He transitado en el resplandor cristalino de tus noches.
Multipliquè mi amor en tu sendero.
Buscando en tus veredas diversas,
las de tu sombra. Comprendì que
el amor no se vende ni se compra.
Sòlo hay que amar "al Hombre por el Hombre".
Èse factor de amor tan sigiloso,
me he quedado con èl, èl me ha ganado.
La inocencia, la resignaciòn, tan antiguas
como la ternura, me prueban, me sugieren,
me interrogan en su modesta orilla,
con la quietud de la sabidurìa!
Con el color azul de un cielo estremecido
ese color del mar como tus ojos!.
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