Me dejè partir
Me dejè partir, de tu impenetrable cristal.
Un ilusorio reflejo, congregaba mi memoria,
con tèrminos, que denotaban tus reclamos.
Como despuntando y dispersando la hojarasca.
Un agitar de palabras huecas y grises respuestas,
alzaban mis orillas en vilo, abrièndome heridas.
¿Cuàndo el Dios Amor ... descalzo, huìa sin palabras?
Cuàndo ... que detuvo la ternura empañando el milagro,
desgajando mi ilusoria esperanza de amarte un instante,
creciendo huellas de impurezas indetenibles,
sin poder transparentarme si me dejè amar.
Saber còmo sucedìa lo inexorable y cuàndo la miseria
del amor anegò mis calles, sin tu recuerdo.
Me dejè partir, sin rumbo por cualquier calle.
Me dejè partir, multiplicando tus puertas insondables.-
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